MÉTRICAS ALTERNATIVAS

Las altmetrics (o métricas alternativas) se definen como indicadores no tradicionales que miden el impacto, la atención y el compromiso con los productos de investigación en el entorno digital (Altmetric.com, s.f.).

A diferencia de la bibliometría clásica, estas métricas no se limitan a artículos de revistas, sino que pueden aplicarse a conjuntos de datos, software, videos, presentaciones y otros resultados académicos (Priem et al., 2010). Su función principal es complementar los indicadores tradicionales, como el factor de impacto, proporcionando una visión más rápida y diversa de cómo se difunde la ciencia en la sociedad (NISO, 2016).

Sus antecedentes se remontan a la década de 1990. En ese momento comenzaron a desarrollarse disciplinas como la webmetría, que aplicaba métodos bibliométricos al análisis de la actividad científica en Internet y estudiaba aspectos como los enlaces, la visibilidad web y la comunicación académica digital (Thelwall et al., 2005).

Más adelante aparecieron enfoques centrados en el uso de la información científica, incorporando indicadores como descargas, consultas y acceso a publicaciones para complementar la medición basada únicamente en citas (Kurtz y Bollen, 2010).

Con la expansión de la Web 2.0, los repositorios digitales y las redes académicas, surgió la necesidad de medir nuevas formas de difusión científica. Este proceso culminó en 2010 con la publicación del manifiesto Altmetrics: A Manifesto, que formalizó el concepto de métricas alternativas como complemento a los indicadores tradicionales (Priem et al., 2010).

Esto hace posible estudiar qué temas generan mayor interés público, comparar si una cuestión recibe más atención en la comunidad científica o en la sociedad en general, e identificar diferencias según el contexto geográfico o social. De este modo, las altmétricas ayudan a comprender no solo el impacto académico de una investigación, sino también su alcance social y su capacidad para generar conversación y difusión del conocimiento (Costas, 2021).
Su aparición no fue únicamente una consecuencia del desarrollo tecnológico, sino también una respuesta a diversas limitaciones del sistema tradicional de evaluación científica, basado principalmente en indicadores bibliométricos como el número de citas o el factor de impacto. A continuación, se profundiza en algunos de los problemas estructurales que impulsaron el surgimiento de estas métricas alternativas.

1. El problema de la «Lentitud» (Latencia) En el modelo tradicional, la importancia de un descubrimiento se mide a través de las citas, pero estas tardan meses o años en acumularse y ser representativas; habitualmente se considera que se requieren al menos dos años para que las métricas bibliométricas sean fiables. Con el aumento de la velocidad de la red, los investigadores necesitaban indicadores en tiempo real que reflejaran el impacto inmediato, algo que las altmetrics logran capturar en cuestión de días o incluso horas tras la publicación.

 2. La Invisibilidad de los «Productos» de Investigación: La producción científica ya no se limitaba a artículos en PDF, sino que incluía conjuntos de datos (datasets), software, código, presentaciones y videos. Los sistemas tradicionales ignoraban por completo estos resultados, centrándose únicamente en el artículo final. Las altmetrics surgieron para dar valor a este ecosistema diverso, permitiendo que un software o una base de datos también pudieran demostrar su influencia y uso.

3. El sesgo y la obsolescencia del Factor de Impacto (JIF) La producción científica estaba dominada por el Factor de Impacto de las revistas, una métrica creada originalmente para ayudar a los bibliotecarios a elegir qué revistas comprar, no para evaluar la calidad de un artículo individual o de un investigador. Esto generó críticas debido a que:

• Ocultaba la calidad individual: Un artículo mediocre en una revista de alto impacto recibía un crédito desproporcionado.

• Penalizaba a disciplinas emergentes: Las áreas con ciclos de citación lentos o enfoques interdisciplinarios quedaban marginadas frente a las ciencias biomédicas.

 • Fomentaba el «Publicar o Morir»: La obsesión por estas métricas incentivaba la cantidad sobre la calidad y el «gaming» de citas.

4. El divorcio entre la Ciencia y la Sociedad:

 La producción científica actual, busca tener un impacto en la política pública, la práctica clínica y la cultura general. Las altmetrics surgieron para capturar ese «impacto social» que antes era invisible: desde una mención en un documento de la OMS hasta una referencia en Wikipedia o una discusión en blogs científicos.

5. La democratización de la evaluación Antes, solo unos pocos agentes (como las bases de datos de suscripción cerrada) controlaban los indicadores de impacto. Las altmetrics aprovecharon las APIs abiertas de las redes sociales y gestores de referencias para «externalizar» (crowdsourcing) la evaluación de la relevancia científica, permitiendo que una comunidad más amplia de stakeholders participara en la validación del conocimiento.

En este contexto, las altmetrics no solo introducen nuevas herramientas de medición, sino también una manera diferente de entender cómo circula y genera valor el conocimiento científico en el entorno digital. Su desarrollo refleja un cambio en los criterios con los que se observa la actividad investigadora y abre el debate sobre qué significa realmente que una investigación tenga impacto. A partir de esta transformación, resulta necesario analizar con mayor detalle el funcionamiento, las aplicaciones y las limitaciones de estas métricas en la evaluación científica actual.


Referencias Bibliográficas